El gusto

Para gustos los colores.

Si quieres gustar la danza en formato callejero paséate por la plaza que hay detrás del Teatro Principal de Zaragoza, el día 6 de junio a las 19,30 horas. Un lugar donde la danza se ha convertido en arte supremo y donde tiene que reinventarse, buen sito para empezar el paseo de la IV edición de Trayectos, Danza en Paisajes Urbanos en Zaragoza.
El día 7 de junio continúa por la plaza del Pilar y entornos, tanto por la mañana como por la tarde, finalizando el día 8 de junio ocupándose en el parque grande.
Es una oportunidad para probar el gusto a la danza, teniendo otras ocasiones en la Expo, unos 3.400 espectáculos, para familiarizarse con este arte escénico tan de moda y fácil de disfrutar.
Los montones de espectáculos que podremos ver en el recinto de Ranillas son para probar el gusto que en un futuro podremos desarrollar.

Ser un espectador es también una responsabilidad social, la asistencia no es sólo una acción pasiva. Un público pasivo crea un espectáculo frío y sin diálogo. Un espectáculo implica la participación del público, sin él no hay función. El espectáculo está hecho por dos personas, el que está ofreciendo una emoción y quien está predispuesto a recibirla. Si uno de los participantes no ejerce su acción el objetivo de comunicarse falla.
Estar predispuesto al intercambio de atención es todo un espectáculo, hacer que las emociones estén inclinadas a una manifestación lo hace un recorrido que se aprende, como el gusto al buen jamón, hay que saber si te gusta un jamón más salado o con un tipo de grasa menos evidente.

Digo responsabilidad social por el deber y la obligación de hacer comunicar si un acontecimiento te ha gustado o te has aburrido. El no ejercer el deber de expresar la satisfacción no es una forma de respeto, al revés, es una conformidad a lo que pasa a tu alrededor, una falta de progreso de toda la sociedad.
El convivir en sociedad implica una expresión de los gustos y sentimientos personales, el no ejercer este deber es un fingimiento o un desconocimiento de lo que se está asistiendo.
Es tan simple como si un espectáculo te gusta aplaudes más o menos, el no asistir no es una forma de expresión del gusto, es sólo no poder opinar. El no ver la televisión no ayuda a mejorar la calidad de los programas, pero ver y elegir una canción para Eurovisión demuestra que la transmisión es una elección de los que consumen y se pueden elegir los gustos.   
    

 

Marco Dugnani